18 de mayo de 2008

Museo dedicado al cuarto poder


Recientemente inauguró en Washington DC, Newseum, el primer museo dedicado exclusivamente al periodismo. Está sobre la avenida Pennsylvania, una de las avenidas más famosas de Estados Unidos por ser testigo de varios desfiles presidenciales como así también de cortejos fúnebres de distintos mandatarios.

El museo está dividido en varias secciones. Arriba, abajo y a los costados, El Gran Salón de las Noticias está minado de títulos informativos con noticias de último momento.
Hay una sala dedicada a la historia de los medios de comunicación, en esta galería hay una gran linea de tiempo que explica el nacimiento del periodismo, de las primeras voces en alzarse. También hay copias de los primeros diarios y revistas que se publicaron en el mundo.

Para los amantes de la fotografía, se encuentra la galería de los Premios Pulitzer. Miles de fotos ganadoras del prestigioso premio están diseminadas por toda la sala. Además, existen audios con testimonios de los fotógrafos que fueron galardonados.

Una de las salas más conmovedoras es la dedicada a los cientos de periodistas y fotógrafos que perdieron su vida haciendo su trabajo. José Luis Cabezas, Marcelo Gelman (hijo del poeta Juan Gelman), Enrique Raab y Rodolfo Walsh son algunos de los argentinos que la integran.

El Muro de Berlin y el 11 de Septiembre tienen sus propias salas. Son recordados a través de portadas de diarios, revistas, audios de radio e imágenes de televisión. Uno podría pasarse el día entero mirando y escuchando los distintos materiales para revivir aquellas trágicas épocas.

Para los que no son periodistas, existen sets de televisión donde uno puede jugar a serlo por un rato relatando una noticia a cámara. Algún que otro periodista habrá pasado por allí también.

En varios medios argentinos salió publicado que el museo pone mucho énfasis en la experiencia estadounidense, aunque varias salas figuran también aspectos del periodismo europeo, asiático y latinoamericano.

Este museo es un paso obligado para cualquier persona involucrada en los medios de comunicación. Quizás Kristina se podría dar una vuelta la próxima vez que ande cerca de Washington DC.

Texto Katherine Gallo, Foto de María Bryk/Newseum

Rincones de Sydney

11 de mayo de 2008

Ariel Dorfman en el Festival de Cine de Derechos Humanos

Cuando le preguntan al escritor Ariel Dorfman de donde es, se le debe complicar un poco la respuesta. Sus padres rusos emigraron a la Argentina en 1912, apenas nació tuvieron que exiliarse en Estados Unidos, luego en 1954 se mudaron a Chile.
Dorfman ya no quería exiliarse más, adoptó a Chile como su nación pero por esas cosas de la vida tuvo que volver a partir. Su vida está profundamente ligada al exilio.
El autor chileno estuvo estos días por Buenos Aires para presentar en el Festival de Cine de Derechos Humanos, el documental sobre su vida titulado El largo exilio de Ariel Dorfman, inspirada en su libro Rumbo al sur deseando el norte. El director de la película es el canadiense Peter Raymont.
Los años que pasó Dorfman en Chile lo marcaron a fuego, tanto es así que varias de sus obras y libros tratan sobre los años duros del país trasandino: la dictadura de Pinochet, los torturados - su obra más destacada es La muerte y la doncella - Ensayos quemados en Chile, Viudas, entre otros.
El film de Raymont se filmó en Santiago de Chile, Buenos Aires y algunas pocas escenas en Estados Unidos donde Dorfman vive actualmente con su esposa e hijos.
Lo más destacado y emocionante de la película fueron las tomas hechas en el Palacio de la Moneda donde Dorfman se reunió con viejos amigos, militantes del socialismo como él, para recordar aquel 11 de septiembre de 1973, cuando el entonces presidente Salvador Allende fue derrocado por el General Augusto Pinochet. El autor era miembro del círculo íntimo de Allende y tuvo que exiliarse tras el golpe de estado.
A pesar de ser un ferviente defensor del socialismo, Dorfman no le guarda rencor al fallecido General chileno, "tan sólo hubiese esperado su confesión y arrepentimiento", dijo en un reciente reportaje a el diario La Nación.
El viernes pasado, luego de la presentación del documental en el Gaumont, Dorfman respondió a preguntas del público y habló sobre el día que murió Pinochet. Seguro que recordarán a esa señora, defensora del General, que apareció llorando desconsoladamente en televisión afuera del hospital defendiendo al reciente fallecido. Hizo un teatro de aquellos. Bueno, el hecho es que Dorfman se acercó a la señora para darle sus condolencias; la mujer se quedó muda como una estatua porque dadas las circunstancias, se habrá pensado que se le venia una linda puteada de un anti-pinochetista. Pero nada que ver, Dorfman fue muy caballero y le dijo que entendía su dolor porque él había pasado por lo mismo cuando murió Allende.
Sobre esta señora se refirió el escritor y muy sabiamente dijo: "Cuándo esta mujer está con dolor, yo no me digo ahí hay una fascista hija de puta, no digo eso. Lo que dice mi corazón es que aquí hay alguien con dolor, y yo sentí que frente a esa mujer yo lo que necesitaba era romper las murallas que a nosotros nos separaba. Yo tengo que compartir el mundo con ella, no me cabe otra; o digo que la mato o digo que convivo, es una decisión vital de valor".
Dialogar y comprender a los demás a pesar de las diversas diferencias que pueden existir fue el principal mensaje de Ariel Dorfman. Mucho de esto hace falta hoy en nuestro mundo.

Texto Katherine Gallo

27 de abril de 2008

Rincones de Argentina

Villa General Belgrano, Córdoba

La Boca, Capital Federal

Caminos de Salta

23 de abril de 2008

Yo recomiendo...

A partir de hoy voy a poster el link de notas periodísticas que me parecen interesantes que salen publicadas en distintos medios que bien valen la pena leer.

Las primeras dos que recomiendo salieron hoy en el Diairo El País de España. Una es una nota de opinión firmada por el periodista Jorge Marirrodriga que se titula La izquierda se extiende en Suramérica.

Me gustó el último párrafo que escribió sobre el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner: "Con un pie en cada orilla de la izquierda está Argentina, donde el partido tradicional y hegemónico que es el peronismo se proclama de centro-izquierda y mantiene buenas relaciones prácticamente con todos los Gobiernos de la región. Sin embargo, se aprecia una deriva constante y mantenida hacia el populismo y los métodos autoritarios. Un hecho que se refleja en el empleo de la violencia política oficialista contra manifestantes opositores o las amenazas a la libertad de prensa apoyadas en informes académicos. La propia presidenta Cristina Fernández ha comenzado a definir a su Gabinete como "gobierno popular"."

La otra nota que también salió en el mismo diario es sobre la entrega del Premio Cervantes al escritor argentino Juan Gelman. Si bien medios argentinos también publicaron cables sobre este premio, me pareció mucha más rico en información el artículo publicado online en El País. O sea, a parte de la nota, lo que está muy bueno son los demás links en la página con información acerca de Gelman. Cabe destacar que los recursos que usa este diario para hacer las notas de sus páginas mucha más interesantes superan ampliamente a las páginas online de los medios argentinos. Acá está el PDF con el discurso entero de Gelman.

Por último, posteo una nota que salió en el diario Crítica de la Argentina titulada De padres conocidos.

21 de abril de 2008

El grito de un pueblo


Todo está allí. El reclamo de un pueblo, el sufrimiento de los que quedaron. La incógnita de lo que les sucedió a los suyos, de los que luchaban por una causa y los hicieron callar para siempre. ¿Dónde están? ¿Volverán?.

Treinta mil vidas secuestró, torturó e hizo desaparecer los señores que se creían dueños de la Argentina entre 1976 y 1983. Treinta mil jóvenes almas con toda una vida por delante.

Los militares argentinos de aquella época, protagonistas de uno de los capítulos más negros en la historía del país, creyeron que silenciando y haciendo desaparecer a los que pensaban distinto a ellos, lograrían conformar el modelo de república que pretendían; de un pensamiento unilateral, sin oposición y sin confrontaciones. Estaban inspirados en la absolutista ‘doctrina de la seguridad nacional’.

No lo lograron. Si pudieron hacer callar a las personas que más le molestaban, pero quedaron los familias de los desaparecidos y también quedó todo un pueblo que no olvida su pasado.

Abuelas, madres, esposas e hijas hacen su reclamo en Plaza de Mayo. No hace falta agregarle un epígrafe a la foto, la imágen habla por si sola. El pañuelo que llevan se convirtió en todo un símbolo de lucha, ya no es tan sólo un pañuelo blanco.

La democracia volvió en 1983 con el triunfo del radical Raúl Alfonsín, durante su gobierno comenzó el juicio a la juntas. Se logró poner atrás de reja a varios dictadores, miembros de las tres primeras Juntas Militares del llamado Proceso de Reorganización Nacional.

Se había logrado algo histórico, condenar a los culpables de la desaparición forzada de treinta mil personas. Pero de la mano del ex presidente Carlos Memem, este logro fue en vano. Estos militares otra vez iban a poder caminar libres por las calles de la Argentina.

Otro gobierno llegó al poder y otras decisiones se tomaron. La defensa de los Derechos Humanos y los crímenes de la dictadura ocuparon un espacio fundamental en la agenda del ex presidente Nestor Kirchner. Se declaró la nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. De esta manera, algunos dictadores volvieron a los pabellones de las cárceles o arrestos domiciliarios que nunca debieron dejar.

Que queden allí. Que los próximos gobiernos mantengan la misma postura o luchen aún más por los Derechos Humanos que tuvo Kirchner. Que la desaparición de treinta mil personas no quede en el olvido jamás.

Texto Katherine Gallo
Fotografía de Adriana Lestido-Marcha por la Vida 1982

16 de abril de 2008

Hotel Visual


Para los amantes de la fotografía, ilustraciones y todo lo que concierne al perdiodismo visual, les recomiendo pasar por el blog Visualmente de Norbi Baruch. Cada cuatro meses edita una revista online que se llama Hotel Visual. Este mes se pueden ver trabajos de los fotógrafos Richard Emblin, de la argentina Nora Lezano y Miru Trigo. También hay una historieta de El Niño Rodriguez que junto a Baruch, integran el staff del nuevo diario de Jorge Lanata, Crítica de la Argentina. No tiene ningún desperdicio esta revista, sería bueno una edición impresa...disfruten!

9 de abril de 2008

Ausencias que aún siguen presentes

¿Adónde van los desaparecidos?, pregunta la canción de Rubén Blades. ¿Y por qué es que desaparecen?, sigue la siguiente estrofa. Gustavo Germano, fotógrafo argentino establecido en Barcelona, realizó un trabajo realmente conmovedor en la muestra que se titula Ausencias, que se llevó acabo en el Centro Cultural Recoleta de la ciudad de Buenos Aires durante febrero y marzo.

¿Cómo se retrata en una fotografía a los que ya no están?. Germano lo logró. Cada historia está compuesta de dos fotos, catorce casos de desaparecidos, víctimas de la última dictadura militar argentina que cometió los peores estragos imaginables entre 1976 y 1983.

En una imagen se ve una foto tomada del album familiar de un desaparecido de los años ‘60 y ‘70; para la segunda, el autor reunió en el 2006, a familiares y amigos para retratarlos en el mismo lugar. Algunos gestos hasta son iguales que en la primera foto, pero falta alguien. Ese alguien, un padre, una madre, un hermano o hermana, un hijo o una hija que en su mayoría no llegaban a los treinta años, son algunos de los treinta mil detenidos, desaparecidos y asesinados por los militares argentinos.

Estas fotos mantienen la memoria viva de los que ya no están, siguen presentes. Transmiten tristeza, una nostalgia que se percibe en los rostros de los familiares que se preguntarán todos los días de su vida qué fue de sus seres queridos. Provocan dolor y emoción.

Germano, además de ser el autor de este trabajo, también es protagonista de una de las historias de la muestra. Eduardo Raúl, su hermano mayor, fue secuestrado en Rosario el 17 de diciembre de 1976 por miembros del Ejército y de la policía de Santa Fe. Tenía tan sólo dieciocho años.

Además de las fotos, al final del pasillo de la exposición, proyectan un documental sobre el trabajo de producción de Ausencias. Allí aparece el autor en su recorrido por distintos pueblos y ciudades de Entre Ríos, de donde son oriundos los protagonistas de la muestra.

¿Adónde van los desaparecidos?, busca en el agua y en los matorrales. ¿Y por qué es que desaparecen?, porque no todos somos iguales, responde Ruben Blades en su canción.

Texto Katherine Gallo
Fotos de Gustavo Germano-Ausencias (Primera historia-foto Laura con sus padres 1976, Laura sola 2006; segunda historia-foto Omar y Mario Amestoy 1975, Mario solo 2006)

Buenos Aires a través de ojos ajenos

Hoy en día, ya no resulta extraño caminar por ciertos barrios y calles de Buenos Aires sin escuchar acentos extranjeros, mas aún personas hablando en inglés. Luego del declabe económico del 2001, llegan de a montones y algunos hasta eligen la capital Argentina para echar raices. No vienen buscando un mejor nivel de vida económico que bien podrían tener en sus países de origen pertenecientes al primer mundo; a la inversa de los expatriados argentinos, vienen porque les gustó la ciudad, su gente, su oferta cultural entre otras cosas. Se quedan porque se sienten cómodos acá y adoptan Argentina como su segunda nacionalidad.

Ahora bien, leyendo este artículo periodístico del diario australiano Sydney Morning Herald, como otros tantos similares, publicados en diversos medios extranjeros cuyos cronistas no tienen intenciones de promocionar el país, tan sólo escriben sobre sus experiencias aquí, siempre se la promociona a Buenos Aires como la ciudad más europea del cono sur, la París del Río de la Plata, la asignan como la capital cultural de América Latina. Exaltan sus cualidades arquitectónicas, su intensa vida nocturna – dicen que la ciudad nunca duerme - , la buena calidad en diseños de ropa, el cuero, la carne, el tango, su oferta teatral, en fin, todas las cosas lindas y accesibles para los bolsillos extranjeros. Estas notas tienen un tinte romántico sobre la ciudad porteña.

En la otra vereda, olvidan mencionar sus aspectos negativos. O sea, ante ojos extranjeros Buenos Aires sí pareciera ser una París del sur, ideal para radicarse aquí, pero ¿es así para los habitantes que viven acá los 365 días del año?, puedo aseverar que no es tal cual.

Vivir en Capital Federal

En un testimonio de un holandés en el artículo del SMH, dice que trayendo $10,000 dólares uno vive tranquilo por un año y no tiene que preocuparse por nada. Conseguir un departamento para alquilar es relativamente fácil trayendo dólares, ni siquiera hace falta tener una garantía. Pero por el otro lado, para un argentino, conseguir un departamento en Capital Federal sin garantías se vuelve una tarea imposible. Si no tenés un conocido, o una cuenta abultada en el banco, no te queda otra mas que abrir los clasificados del diario, dirigirte a alguna oficina ubicado en Once, que por cierto dan un poco de miedo entrar, y poner 200 pesos para que te consigan una garantía falsa. Obvio que esto es ilegal, pero bueno, otra no queda.

Una virtud de la ciudad es el transporte público, es variado, a toda hora y podés recorrer Capital de una punta a otra con monedas, pero, existen deficiencias. Si te molesta viajar como ganado, con la ñata pegada al vidrio, entonces no tomes el subte, menos en verano. Hora pico es todo el día, no existen diferencias. Existen proyectos para ampliar la red pero a muy largo plazo. Cada vez que llueve torrencialmente los subtes se inundan, salís empapado. Nuestros gobernantes parecen estar mas entretenidos cerrando acuerdos millonarios por un tren bala que buscando soluciones para mejorar el sistema hoy.

Los extranjeros a lo mejor si pueden tomarse un taxi para moverse dentro de la ciudad pero para los porteños, con las constantes subas de tarifas que hubo en los dos últimos años, se va a convertir pronto en un lujo.

La cartelera de cine se renueva todas las semanas. Hoy, sentarse a mirar una película en el Hoyts del Abasto cuesta 18 pesos de jueves a domingo, algo caro para el bolsillo porteño. Una familia de cuatro, si se le agrega una bolsa de pochoclos y un vaso de coca cola, termina gastando más de cien pesos.

Caminando la ciudad

A lo ancho y largo de Capital, la ciudad está llena de niños pidiendo por una moneda, madres sentadas en las veredas con sus bebés rogando por algo de comer y con el crepúsculo del atardecer, llegan los cartoneros para llevarse los desechos de la calle. ¿Existen estas postales en Praga, Londres o Milán?. Además de recorrer Palermo Hollywood, Barrio Norte o Recoleta, los periodistas que escriben sobre Buenos Aires ¿se dieron una vuelta por los barrios más marginales de la ciudad?. No parece ser ya que estos destinos no están descriptos en sus artículos.

Al leer estas notas escritas y publicadas en medios extranjeros, da la sensación que existen dos tipos de Buenos Aires, una para ellos y otra para los que viven acá. Dos realidades distintas según el acento que se tenga.

Texto y fotos Katherine Gallo